Edición No. 594 - 2 al 8 de septiembre del 2009



Ventana Mágica


La Noticia Deportiva

primerafila

Frutas frescas o deshidratadas ¿Qué es lo mejor para su familia?
María Noriega

Todos conocemos sobre el sabor delicioso de las frutas frescas; también conocemos que son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes. ¿Es esto también cierto en las frutas deshidratas?

Las frutas deshidratadas de manera natural o con la ayuda de máquinas especiales son también ricas en vitaminas: A, B1, B2, B3, B6, Acido Pantoténico. También son ricas en los siguientes minerales: calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, sodio, cobre, manganeso.

Sin embargo el proceso de deshidratación destruye la mayor parte del contenido de vitamina C de la fruta.

Por otro lado, el sabor de las frutas deshidratadas es más intenso que el de las frutas naturales, debido precisamente a que pierden agua.

Frutas deshidratadas dulces
Las frutas deshidratadas no solamente contienen vitaminas y minerales sino que de hecho los concentran en mayor cantidad que la fruta fresca. También concentran más calorías.

Debido a ello, las frutas deshidratadas son recomendables para personas que mantienen actividades físicas fuertes o practican deportes físicamente exigentes. Mientras que no son aconsejables para las personas que intentan perder peso.

Algunas comparaciones en calorías:

Melocotones
Frescos: 266
Deshidratados: 402

Uvas verdes
Frescas: 195
Pasas: 551

Frutas Vs. jugos
Si comparamos las frutas deshidratadas con los jugos, las frutas deshidratadas ofrecen posiblemente más ventajas, ya que los jugos contienen un alto número de calorías, a veces igual que las sodas y sin embargo, no eliminan el apetito por mucho tiempo.
Por otro lado, los jugos contienen menos fibra que la fruta que se come cruda o que se come deshidratada.
La mayoría de las frutas deshidratadas mantienen la misma cantidad de fibra que la fruta cruda.

Para mayor información comuníquese
con la División de Alimentos y Medicinas del Departamento de Agricultura
de Carolina del Norte: 919-733-7366. Persona de contacto: María Noriega.


Mientras más azúcar consuma, mayor peligro para el corazón

La Asociación Estadounidense del Corazón hizo un dramático llamado el 24 de agosto para que los estadounidenses corten dramáticamente su consumo de azúcar.
La asociación declaró que las mujeres no deberían consumir más de 100 calorías diarias de azúcar procesada añadida, o cinco cucharadas de té (25 gramos), mientras que los hombres deberían mantenerse en 150 calorías o nueve cucharadas de té (37,5 gramos).

Ese límite es mucho menor a las 22 cucharadas de té (90 gramos) o 355 calorías de azúcar añadida consumida por un estadounidense promedio diariamente, según una encuesta gubernamental hecha el 2004.

“Por primera vez hemos hecho recomendaciones específicas sobre la cantidad de azúcar que puede consumirse en una dieta saludable para el corazón”, dijo Rachel Johnson, de la Universidad de Vermont y principal autora del artículo publicado en la revista Circulation.

Las gaseosas
Los investigadores apuntaron particularmente al mercado de bebidas gaseosas, estimado en 115.000 millones de dólares, que Johnson señaló como la fuente número uno de azúcar añadida en la dieta estadounidense.
Johnson aseveró que las etiquetas en la comida empaquetada no distinguían entre los azúcares naturales y las añadidas, pero aclaró que cualquier cosa etiquetada como “jarabe” en la lista de ingredientes es probablemente azúcar añadida.
El exceso de azúcar no sólo hace a los estadounidenses más obesos, sino que también es culpable de la diabetes, alta presión arterial, enfermedades coronarias y ataques cardíacos, según el informe.

Dulce moderación
Las guías alimenticias del Departamento de Agricultura de Estados Unidos recomiendan tomar menos alimentos o bebidas con azúcar añadida, pero no especifica límites de calorías.
La Asociación del Azúcar, un grupo de industrias azucareras de Estados Unidos, declaró mediante un comunicado estar “muy decepcionada” por el informe, que infiere una directa correlación entre la ingesta de azúcar y la salud coronaria.
La Asociación de Bebidas señaló por su parte que las bebidas endulzadas con azúcar no representan un riesgo particular para la salud.

Cantidad de azúcar en algunos alimentos:

1. Golosinas. En este punto podemos incluir los caramelos y todo tipo de chucherías. Una bomba de azúcar para el estómago. El 95% de su composición es azúcar.
2. Cacao soluble. La cantidad de azúcar ronda el 72%.
3. Fruta confitada. De cada 100 gramos, 68 son azúcar.
4. Dátiles secos. Tienen una cantidad del 67% de azúcar.
5. Uvas pasas. Consideradas como un fruto seco, las pasas contienen cerca de 66 gramos por cada 100 de alimento.
6. Chocolate blanco. Tiene más cantidad de azúcar que el chocolate negro. En concreto, el blanco alcanza el 56% de azúcar en su composición.
7. Crema de chocolate con avellanas. Por cada 100 gramos hay 55 de azúcar.
8. Chocolate con leche. Alcanza el 54% de azúcar.
9. Leche condensada. También aporta cerca del 54% de cantidad de azúcar.
10. Galletas con chocolate.
El hecho de ser galletas frena algo la cantidad de azúcar: 34 gramos por cada 100 de alimento.


Si quiere bajar de peso coma bocados pequeños por más tiempo

Muchos programas para adelgazar sugieren que masticar bocados más pequeños y saborearlos un poco más ayudaría a comer menos y ahora un grupo de científicos logró confirmarlo.

Mantener los alimentos en la boca por más tiempo satisface más a los sentidos y cuando se satisfacen los sentidos, se tiende a comer menos, resumió el equipo de Cees de Graaf, de la Universidad de Wageningen, en Holanda.

Estudios previos habían demostrado que comer bocados más pequeños hacía que las comidas sean más lentas, pero no necesariamente modificaba la alimentación.

La nueva investigación, publicada en American Journal of Clinical Nutrition, demuestra que comer bocados pequeños y saborearlos por más tiempo “reduce significativamente el consumo de comida”.

Los autores reunieron a ocho hombres y a 14 mujeres de alrededor de 21 años a los que les gustaba la natilla de chocolate. Les hicieron consumir cantidades reguladas de natilla por tubo de silicona.

El equipo halló que los que ingerían bocados pequeños tendían a comer menos. Lo mismo ocurrió al mantener la comida en la boca por más tiempo. El consumo promedio de natilla disminuyó 42 gramos cuando la comida permanecía en la boca durante 9 segundos que cuando se saboreaba por menos tiempo.

La idea de que exponer los sentidos a la comida durante más tiempo, al dejarla en la boca por más tiempo, acelera la sensación de saciedad y, por lo tanto, se ingieren porciones más pequeñas, parecería viable, indicaron los autores.