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Cómo evitar la temible Triquinosis
María Noriega
La Triquinosis es una enfermedad que se adquiere por comer carnes infectadas con quistes que contienen la larva del parásito. El ácido del estómago es capaz de disolver la cápsula que recubre el quiste del parásito de manera que se liberan los gusanos de su interior.
Los gusanos se reproducen y atraviesan la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo, a través de las arterias son transportados a los músculos y los invaden, y allí pueden enrollarse y enquistarse de nuevo. Estos parásitos tienden a invadir los tejidos musculares, incluyendo el corazón y el diafragma e incluso alcanzar los pulmones y el cerebro. Las larvas encapsuladas pueden sobrevivir años en el tejido muscular del huésped.
Esta infección no se contagia de persona a persona y la única manera de adquirirla es comiendo carne que contenga los parásitos enquistados vivos.
Síntomas
Los síntomas más comunes son: Nausea, diarrea, vómito, fatiga, fiebre, molestia estomacal. Cuando la enfermedad avanza se presentan también: dolor de cabeza, fiebre, escalofrío, picazón en las articulaciones, dolor muscular, diarrea o estreñimiento.
Si la infección es seria, se puede experimentar falta de coordinación de los movimientos o, problemas al corazón o para respirar. En los casos más severos la persona puede morir.
Los síntomas abdominales se pueden presentar de uno a dos días después de la infección. Los otros síntomas pueden no aparecer sino hasta dos u ocho semanas después.
La intensidad de los síntomas depende del número de larvas que se ingirieron. Cuando los síntomas no son fuertes, a veces se confunden con la gripe, o con los síntomas de alguna otra enfermedad. Sin embargo la sensación de fatiga, debilidad y diarrea pueden permanecer hasta por varios meses.
Prevención
Para prevenir la Triquinosis siga estas recomendaciones:
Cocine bien las carnes a las temperaturas correctas según el tipo de carne, especialmente la carne de cerdo.
Si quiere comer carne de cerdo, congélela (de menos de 6 pulgadas de espesor) por 20 días, a una temperatura de 5 F para matar las posibles larvas.
En las carnes de animales salvajes, de caza, congelar no mata a las larvas.
Curar las carnes con sal; ponerlas a secar; ahumarlas o; cocinarlas en el microondas no son formas efectivas de matar estos gusanos.
Limpie muy bien su moledor de carne, si usted mismo las muele.
Si usted criá cerdos, cocine todas las carnes que usa para alimentar a los cerdos.
No permita que sus cerdos coman restos de otros animales, incluidas ratas, porque podrían estar infectados con triquinosis.
Para mayor información comuníquese con la División de Alimentos y Medicinas del Departamento de Agricultura de Carolina del Norte. Persona de Contacto: María Noriega. Teléfono: 919-733-736
¿Qué hacer cuando un niño no quiere comer?
Un niño que se niega a comer es motivo de preocupación para los padres y puede llegar a convertir la hora de las comidas en un martirio.
A continuación algunas alternativas recomendadas por los expertos:
Tamaño adecuado
En el primer año de vida, el bebé presenta un rápido desarrollo, pero de ahí en adelante la velocidad de su crecimiento disminuye, y la cantidad de alimentos ingerida también tiende a ser menor. Por eso, no vale la pena preocuparse si el niño comienza a ingerir menos alimentos de los que unos esperaría. Lo mejor en cualquier caso es mantener el seguimiento con un pediatra para verificar si el crecimiento del niño es adecuado, minimizando la ansiedad y las expectativas ante la cantidad de alimentos que ingiere.
Horarios
Si el almuerzo es en casa y a mediodía, no le dé biberones ni jugos en mamaderas en los horarios previos. Tras tomarse el tetero, es obvio que el apetito del chico va a disminuir. Las comidas junto a la familia incentivan a los niños a comer y les despiertan el apetito hacia alimentos diferentes. Por eso, trate siempre de incluir algún nuevo sabor en el menú, y probarlo en compañía de los niños.
El ejemplo
Los hábitos alimenticios de la familia son el mayor ejemplo para un niño. Si las personas que están alrededor sólo toman bebidas gaseosas, frituras y alimentos empacados, y le insisten a los niños para que coman alimentos saludables, el niño hará lo que vé, no lo que le dicen. Si la familia toda toma jugos, frutas y legumbres, lo mismo harán los más pequeños de la casa.
Recetas caseras
Mezclar alimentos puede ser una buena opción en un momento inicial, o con chicos más testarudos. Para cada cantidad de alimento que al niño le gusta, dele un poco de aquella que no le gusta tanto. Así terminan comiendo de todo un poco, sin darse cuenta.
Dulces saludables
La pasión precoz por los dulces es algo común a todos los niños: es previsible que los niños tengan un paladar al cual le estimulan más los dulces. Use ese factor para hacerlo comer, ofreciéndole alimentos saludables y dulces, como las frutas. La oferta de tortas, dulces y chocolates debe ser muy esporádica, para que los niños internalicen que tales alimentos no deben ser consumidos todos los días.
Cocinen juntos
Prepare el menú con la ayuda de los niños. Pídales sugerencias, pero sin dejarlos que manejen el menú familiar. Use la ocasión para enseñarles la importancia de balancear las comidas, consumir alimentos saludables y restringir aquellos más calóricos y con menos calidad nutricional.
Esfuerzo adicional
Aunque usted no lo crea algunos chicos tienen pereza de comer. Les resulta aburrido tener que dejar de jugar para sentarse a masticar un plato muy lleno. Perder todo ese tiempo de juego les resulta poco atractivo, y los padres pueden ayudar con pequeños trucos en la mesa (el avioncito), colocando los alimentos en forma graciosa en el plato, sirviendo poca comida y luego agregando cuando el niño quiera más, y prometer alguna gratificación posterior a quien deje su plato vacío.
Cuidado con las medicinas
Evite los jarabes estimulantes del apetito que se recomiendan como una panacea para los niños inapetentes. Son productos obstaculizan el desarrollo del paladar de los más pequeños.
Comida sana
Cuando los niños tienen hambre van a buscar comida. Queda en sus manos tener disponibles opciones saludables en esos momentos. Preste atención a los eventos que pueden perjudicar las ganas de comer de los niños, como sucede cuando aparecen los primeros dientes.
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