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Historia de la maternidad

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Historia de la maternidad

Desde la edad de piedra hasta nuestros días la idea de la maternidad ha cambiado de una forma drástica. Encontramos en excavaciones arqueológicas, símbolos femeninos tallados en las paredes de las cuevas donde había una analogía entre la mujer y la tierra, la tierra y el vientre, la madre y el pez, la madre y el agua. La mujer era la misma madre tierra, fértil y fundadora de vida. El dominio de la mujer y de la madre se apreció aún más en la época neolítica (3100-600 AC), donde estudios arqueológicos demuestran que en la ciudad Turca Catal Huyuk, se enterraba a la familia debajo de la casa donde residían. A los hijos siempre se les enterraba en el mismo espacio de la madre: Unidos en la vida, unidos en la muerte.

Ya para el año 600 AC llega el patriarcado a Europa, Asia y Africa. Desde entonces la mujer ha sido subordinada al hombre.

Aristóteles consideraba a la mujer como un ser al que no se le podía confiar, de gran decepción y extrema pasión. Recordemos Afrodita, quien no era una figura materna, sino un símbolo de belleza y amor apasionado.

Ya para la época medieval se cambia de la idea maternal a la figura sagrada de la madre de Jesús, concediendo al clero, monasterio y a las monjas, la idea de la madre suprema. La monja recibía mayor respeto y admiración que la madre natural, pues era la representación de la Virgen misma.

Antes del siglo 16 no se hablaba de la familia nuclear, anteriormente muchas generaciones vivían bajo un mismo techo. Es a partir de la idea de la familia nuclear que las cosas cambian, la familia es entonces una entidad económica.

Llegando al siglo 20, la escritora suiza Ellen Key (1909) lo declara como el siglo del niño. Por primera vez se concibe la maternidad como un conjunto de conocimientos científicos que deben ser aprendidos. Pero es el niño, según Freud, quien reinventa a la madre, la madre toma entonces un segundo plano y se le culpa de la infelicidad o descontento de su hijo.

Sin embargo, se abre un nuevo espacio hacia la psicología de la mujer, el movimiento feminista reinventa el rol de la mujer y desde entonces se han abierto estudios sobre el niño, la madre, la paternidad y la crianza. Hoy en día, nuestra sociedad han importado a la madre con la creciente industria de jardines de infancia, la madre tradicional está cada vez más en extinción, se crean nuevos argumentos que describen la salud mental del niño y su entorno. Pero aún no se le ha dado suficiente espacio a la madre en nuestra sociedad, en la medida que nuestra sociedad cree oportunidades para que las madres puedan ser madres, crearemos un mundo mejor.

En sociedades actuales donde habita la ignorancia, la negligencia infantil, la pobreza, la guerra, el crecimiento de enfermedades mentales tal como el autismo, el exceso de trabajo y prioridad de tener vs ser , se ve afectada la capacidad de la mujer de convertirse en “buena madre”. Debemos luchar por crear caminos sanos para la madre y el hijo, ésta es la única forma de crear una sociedad saludable, recordemos el dicho en inglés “If mama is not happy, nobody is happy!” Si mamá no está contenta, nadie lo estará tampoco.