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La vergonzosa obsesión de los proyectos de ley antiinmigrantes de Carolina del Norte

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La vergonzosa obsesión de los proyectos de ley antiinmigrantes de Carolina del Norte
Es hora de que los legisladores se pongan a trabajar en beneficio de todos y dejen su pasatiempo de expandir el miedo

Año tras año Carolina del Norte vive una vergonzosa tradición, ciertos legisladores de la Asamblea General, en lugar de buscar soluciones para los apremiantes problemas que agobian al estado, deciden pasar largas horas buscando maneras de hacer la vida más difícil a los inmigrantes. Lo hacen sin un objetivo práctico, sin justificación, solo motivados por sus inamovibles prejuicios.

El representante republicano George Cleveland, del distrito 14 (que cubre el condado rural de Onslow en la costa), conocido por sus posturas antiinmigrantes, presentó ante la Asamblea Legislativa de Carolina del Norte un proyecto de ley que busca, entre otras cosas, que las autoridades locales no acepten las identificaciones comunitarias de los inmigrantes, que se castiguen a los condados que no colaboren con las agencias migratorias, y que se establezca a nivel estatal el programa de deportación 287(g).

Claramente, el proyecto de ley HB-135, es una respuesta punitiva contra la decisión democrática de varios condados a lo largo del estado de no colaborar con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

El documento de 9 páginas adicionalmente plantea prohibir a las instituciones del Sistema de la Universidad Carolina del Norte que se conviertan en lo que llama universidades del santuario para inmigrantes, sin que quede claro qué es lo que realmente significa eso.

La medida pide el regreso del ampliamente repudiado programa de deportación 287(g), el cual convierte a oficiales locales en agentes de Inmigración, y revisa el estatus migratorio de las personas que llegan a la cárcel por cualquier motivo, incluyendo delitos menores como conducir sin una licencia.

El proyecto de ley HB-135 de hecho propone que el 287(g), que ha sido descartado por varios condados, se convierta en un programa estatal diciendo: El Secretario del Departamento de Seguridad Pública firmará un Memorando de Acuerdo (MOA) con el Director de ICE, de conformidad con la sección 287(g)… para permitir que los oficiales de la ley del estado designados, desempeñen funciones de aplicación de las leyes de inmigración. Los oficiales del cumplimiento de la ley del estado designados deberán recibir una capacitación adecuada según lo estipulado por ICE y funcionarán bajo la supervisión de los oficiales de ICE.

De momento este proyecto de ley fue referido a la Comisión de Gobierno Estatal y Local de la Asamblea General, si es aprobado allí, deberá pasar por otros cuatro comités antes de ser votado en la Cámara.

La Federación de Iglesias Cristianas de Carolina del Norte han tomado la iniciativa de contactar a varios legisladores estatales para asegurarse de que este proyecto de ley antiinmigrante no avance.

No se debe subestimar este tipo de legislaciones por más descabelladas que suenen, en algunas ocasiones en medio del silencio de activistas y políticos, se han aprobado verdaderas aberraciones, como la vergonzosa ley HB-318 , firmada por el exgobernador Pat McCrory, en donde se prohibió a las autoridades locales aceptar la matrícula consular como una forma de identificación válida.

Cuatro años después de que se prohibiera el uso de las matrículas consulares ¿Cuál ha sido el beneficio de esta ley antiinmigrante? ¿de qué manera Carolina del Norte es más próspera y segura? De ninguna manera. Ya es hora de que legisladores como George Cleveland se pongan a trabajar en beneficio de todos y dejen de lado su pasatiempo de expandir miedo sin sentido entre la comunidad inmigrante.

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