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Seguridad de los alimentos para el Día de Acción de Gracias

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Seguridad de los alimentos para el Día de Acción de Gracias
Es recomendable cocinar el pavo y el relleno por separado, no juntos.

Pavos y rellenos, dos elementos de gran similitud en la festividad del Día de Acción de Gracias. Según la Extensión de la Universidad de Illinois, el 97 de los estadounidenses disfruta del pavo el Día de Acción de Gracias, con un total de 675 millones de libras consumidas cada año en ese famoso . Además, como uno de los aderezos ideales del pavo, se consumen millones de libras de relleno en todo el país el Día de Acción de Gracias.

El pavo y los rellenos pueden alegrar la vida de la familia en esta temporada festiva. Sin embargo, si no se preparan adecuadamente, también pueden aportar algo más a la mesa: posibles enfermedades. Por esa razón es importante mantener la seguridad en la manipulación y preparación de alimentos para la festividad del Día de Acción de Gracias.

Limpiar

Lavarse las manos y desinfectar todas las superficies antes y durante todo el proceso de preparación de los alimentos minimiza el riesgo de que las bacterias perjudiciales arruinen el banquete del Día de Acción de Gracias.

Separar

Prevenga la contaminación cruzada. Mantenga las carnes crudas separadas del resto de los alimentos y lave bien las frutas y verduras.

¿Debo rellenar el pavo antes de cocinarlo?

Una de las principales preocupaciones de seguridad debe ser la forma de rellenar el pavo crudo y luego cocinarlo con el pavo en el horno. Los funcionarios de salud advierten que no se debe rellenar el pavo antes de cocinar, principalmente porque la salmonella y otros patógenos microscópicos de los líquidos del pavo podrían filtrarse al relleno, y no ser erradicados adecuadamente durante el proceso de cocción.

Es mejor cocinarlos por separado. Una vez que el pavo esté casi a punto, se le introducirá el relleno por la cavidad correspondiente para luego seguir cocinando, para que los sabores se combinen y se logre una presentación tradicional.

¿Cuál es la mejor manera de cocinar el pavo?

Los pavos se venden frescos y congelados. El pavo fresco se puede comprar un día o dos antes de su cocción. Por esa razón, muchas personas prefieren el pavo congelado, para aprovechar el mejor precio y comprar con antelación.

El pavo congelado necesita su descongelación antes de cocinarlo. No es seguro descongelar el pavo en el mostrador de la cocina, pues fomenta la proliferación de bacterias dañinas a temperatura ambiente.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sugiere que debe escogerse uno de tres métodos de descongelación: en el refrigerador, en el horno microondas, o sumergiéndolo en agua fría. En dependencia del tamaño del pavo, la descongelación adecuada podría demorar un día o más.

¿Cómo sé cuándo el pavo está listo?

El pavo debe cocinarse hasta que la temperatura interna del mismo llegue a un mínimo de 165ºF al medirlo con un termómetro para carnes en la parte más gruesa de la pechuga. Vierta salsa frecuentemente sobre el pavo para que mantenga la humedad mientras lo cocina, si le preocupa que la carne quede seca. Si necesita cocinar el pavo por más tiempo para lograr esta temperatura interna, considere cubrir con papel de aluminio las alas y la pechuga, susceptibles de sequedad o quemaduras, para reorientar parte del calor del horno en otra dirección.

¿Qué hacer con la carne sobrante?

Es muy fácil regocijarnos ante una mesa bien aprovisionada para el Día de Acción de Gracias. Sin embargo, no es buena idea empacar alimentos que se han dejado fuera durante más de dos horas. Cuando todos coman y queden satisfechos, envuelva las salsas, los rellenos, el pavo sobrante y todo lo demás, y colóquelos en el refrigerador lo antes posible. Y no deje comida fuera del refrigerador para que se lleven los invitados.

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