A raíz del aumento en casos de COVID-19, los empresarios latinos temen otro cierre

Un mural con la imagen del famoso superhéroe cómico el Chapulín Colorado
Un mural con la imagen del famoso superhéroe cómico el Chapulín Colorado, le da la bienvenida a los clientes de la panadería, recordándoles ponerse la mascarilla.

Manolo Betancur empezó a trabajar en la panadería de su suegro en el 2015. Betancur, quien es colombiano, no tenía experiencia haciendo pan dulce, pero a través de los años aprendió a hornear este y otros platillos mexicanos. Tanto así que en el 2011 compró la panadería que ahora se conoce como Manolo ‘s Bakery.

Ubicado en Central Avenue, la panadería tiene un mural del famoso superhéroe cómico mexicano, el Chapulín Colorado, quien lleva puesto una mascarilla y le recuerda a los clientes que entran al local que “los héroes usan mascarillas.”

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Durante la pandemia del coronavirus, Betancur ha estado siguiendo estrictamente las regulaciones sanitarias para asegurarse que tanto sus clientes, como sus empleados, se mantengan sanos en su panadería. Dice que ha perdido clientes que se rehúsan a utilizar máscara o no quieren esperar afuera antes de entrar al negocio, ya que tiene un límite de ocho clientes a la vez.

“Tomamos muy en serio todas las regulaciones,” dijo Betancur. “Seguimos la ley y aquí nadie entra sin mascarilla. Si no tiene se la regalamos.”

Manolo’s Bakery ha tomado en serio las regulaciones sanitarias
Manolo’s Bakery ha tomado en serio las regulaciones sanitarias para mantener a sus empleados y clientes sanos. La panadería tiene un límite de ocho clientes dentro del negocio a la vez, tiene marcadores en el piso para asegurarse que los clientes mantengan el distanciamiento social y requiere que todos los clientes y empleados usen mascarilla.

En el piso de la panadería se encuentran calcomanías que indican el lugar donde se deben parar los clientes para mantener el distanciamiento social. Adicionalmente, los empleados que tengan síntomas o hayan estado en contacto con el virus deben quedarse en casa.

Carolina del Norte reportó el número más alto de casos diarios el miércoles con más de 3,000 identificados en un día por primera vez durante la pandemia. Las hospitalizaciones y los resultados positivos también aumentaron esta semana.

Esta tendencia al alza no solo preocupa a los expertos médicos sino también a los empresarios Latinos quienes tienen negocios en la industria alimenticia, ellos temen que a medida que la pandemia empeora, sus negocios se podrían ver afectados.

Una nueva investigación de Stanford University encontró que la transmisión del virus es más alta en los lugares en los que las comunidades minoritarias y con menos recursos trabajan y compran.

David Grusky, el co-autor del estudio dijo, en una nota de prensa, que la transmisión no es desproporcionadamente más alta solo por una mayor cantidad de condiciones preexistentes o por un acceso a la atención médica desigual, como se había asumido anteriormente.

Grusky señaló que “los lugares que emplean a las comunidades minoritarias y con pocos recursos normalmente son más pequeños y tienden a tener una mayor aglomeración de gente.”

“Tenemos una responsabilidad de construir planes para abrir los negocios que eliminen, o por lo menos reduzcan, las desigualdades que las prácticas que tenemos en efecto en este momento están creando,” dijo Grusky.

Antes de que llegara la pandemia del coronavirus a Carolina del Norte, Betancur le proveía comida a un colegio local, prestaba servicios de catering para eventos y vendía productos en su panadería. Betancur dice que le da temor que el aumento de casos podría llevar a otro cierre como el que ocurrió en marzo.

“A nosotros nos iba muy bien hasta que llegó Covid el 14 de marzo de este año”, dijo Betancur. “A mí nunca se me olvidará esa fecha. El 60 por ciento de mi negocio cayó”.

El dueño de Manolo’s Bakery, Manolo Betancur
El dueño de Manolo’s Bakery, Manolo Betancur teme que el aumento en los casos de COVID-19 en Carolina del Norte, podría llevar al estado a otra vez implementar un cierre de negocios, durante su temporada más importante.

Betancur calificó para recibir un préstamo del gobierno por parte del Paycheck Protection Program y fue contratado por iglesias y organizaciones para preparar comida para los refugios para la gente sin hogar. Dice que esto lo ayudó a mantenerse durante los meses en los que su negocio estaba cerrado.

Ahora le preocupa lo que pueda pasar a futuro. La temporada de fiestas tiende a ser su época más ocupada.

“La mejor temporada para una panadería va desde Acción de Gracias, Navidad, Año Nuevo y Rosca de Reyes”, dijo Betancur refiriéndose al pan con el que se celebra el Día de los Reyes que marca el fin de las fiestas navideñas.

Betancur dice que en un año sin pandemia ya tendría entre 15 contratos de catering y bastantes pedidos para la temporada.

“No tenemos ni uno,” dijo Betancur.

La dueña de Arepas Grill, Eunice Marcano también está temerosa al ver que los casos en Carolina del Norte continúan aumentando. Al igual que Betancur, las ventas en su restaurante venezolano tienden a subir durante el invierno ya que las familias latinas ordenan platos que les recuerdan a sus países de origen durante las fiestas de fin de año.

“Yo soy positiva y me gusta pensar en positivo, pero no sé honestamente cómo va a ser”, dijo Marcano.

Eunice Mercano, propietaria de Arepas Grill
Eunice Mercano, propietaria de Arepas Grill dice que ha notado que menos clientes vienen a su restaurante venezolano en las últimas semanas.

Hasta ahora, Marcano no ha recibido ningún pedido para esta temporada. En un año común, dice que a partir del 10 de noviembre ya hubiese recibido llamadas.

No son solo los pedidos típicos de la temporada navideña que han bajado, tanto Marcano como Betancur han notado que la cantidad de clientes en sus negocios también se han reducido en estas últimas dos semanas.

Al igual que Betancur, Marcano ha seguido estrictamente las regulaciones sanitarias. Todas las superficies se limpian constantemente a medida que los clientes van entrando y saliendo del restaurante, y todas las mañanas un servicio de limpieza desinfecta el negocio.

Una compañía de limpieza desinfecta Arepas Grill
Una compañía de limpieza desinfecta Arepas Grill todas las mañanas. El restaurante también limita la cantidad de mesas dentro del negocio y los empleados limpian todas las superficies a medida que los clientes las van tocando.

Según Marcano, todos los empleados deben usar mascarilla y guantes, y aquellos que trabajan en la cocina limitan sus interacciones con los clientes.

Marcano dice que ha notado que menos gente ha estado yendo al restaurante durante estas últimas semanas, y que otros empresarios han tenido la misma experiencia. Dice que no sabe si esto es a raíz del aumento en casos o si la gente está limitando los sitios a donde sale.

“La gente quizás no está pensando tanto en salir a comer, si no vamos a salir, pero vamos a ir a comprar”, dice Marcano.

Betancur también ha tenido menos clientes en su panadería este mes. Dice que la baja en ventas la primera semana de noviembre fue por falta de celebraciones de Día de Muertos, otra fecha importante para las panaderías latinas, en la cual venden el famoso pan de muerto, que se vio afectada por la pandemia del coronavirus.

“Ha habido menos ventas. Si hay menos ventas es porque ha habido menos gente comprando, menos gente está llegando. Estos números sí me preocupan,” comentó Betancur.

Eunice Mercano abrió Arepas Grill hace casi 10 años
Eunice Mercano abrió Arepas Grill hace casi 10 años, y dice que el restaurante “es todo lo que yo tengo, esto son todos mis ahorros, todo mi esfuerzo, mi trabajo, todo lo que me traje de mi país, lo invertí aquí.”

Betancur y Marcano dicen que lo único que pueden hacer es seguir las regulaciones sanitarias y esperan que los demás hagan de su parte para frenar la propagación del virus. Betancur indicó que su prioridad es mantener a todos seguros.

“Lo que estoy haciendo es lo correcto,” dijo Betancur. “Estoy protegiendo a mis clientes. Estoy protegiendo a mis empleados. Me estoy protegiendo a mí mismo.”

Este artículo es parte de una serie colaborativa que examina el impacto económico del COVID-19 en las comunidades afroamericanas y latinas. La serie se produce a través de una colaboración entre WFAE, Charlotte Ledger, QCity Metro, y La Noticia. Cuenta con el apoyo de fondos de Facebook, el Fondo del Laboratorio de Noticias Locales de Carolina del Norte (NC Local News Lab Fund), Google, y los miembros de WFAE.

Maria Ramírez Uribe

Es reportera de WFAE recientemente graduada en Elon University. Cubre la comunidad latina de Charlotte. Su experiencia incluye trabajar por unos meses en CNN como investigadora para la sala de redacción internacional, donde cubrió el efecto de la pandemia de Covid-19 en la comunidad internacional.