¿Cómo conquistar una meta en nuestras vidas?

¿Cómo conquistar una meta en nuestras vidas?
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Fue una mañana de otoño del cuando por primera vez vi mi obra terminada. Pasé muchas horas, días, semanas y meses de trabajo: de escribir, de tirar papeles al cesto de basura, de un poco de frustración en el proceso, pero finalmente, había terminado.

Por muchos años he escrito esta columna en este periódico La Noticia, el cual ha sido un medio serio y de buena reputación en nuestra comunidad latina en Carolina Del Norte. Su editor, Diego Barahona, me sugirió que me decidiera a escribir un libro. Me pareció algo un poco lejano y que requería de mucha dedicación, pero él me inspiró a no tener miedo, y me recordó que esta columna que escribo ha sido de mucha ayuda para ustedes, quienes la leen.

Con esas palabras decidí tomar el reto y hacerlo. Me di a la tarea de pensar, buscar temas y contenido para el libro.

Lo primero que vino a mi mente fue escribir sobre inmigración, ya que por 31 años he trabajado mano a mano con los inmigrantes, pero una noche, analizando el contenido, algo me dijo al corazón que este primer libro debía ser dirigido más bien a alguien maravilloso en mi vida, a alguien que yo amo con todo mi corazón.

Cualquiera podía haber pensado que escribiría acerca de mi esposo o mi familia pero no es así. Aunque los amo con todo mi corazón, hay alguien más que está sobre todos ellos; alguien que siempre ha estado conmigo, un padre como ningún otro, un amigo verdadero, que me ama a mi y que es compasivo con toda la humanidad; el que da aliento al caído, el que motiva al desmotivado, el que cura la depresión, el que llena el vacío de la soledad, el que da agua al sediento y pan al hambriento. Su nombre es Jesús.

Mi libro, tiene por título: El encuentro que me transformó y es una colección de 30 historias, reflexiones y oraciones con un gran contenido del amor de Jesús, el cual hoy está trayendo paz, confianza y tranquilidad a los que lo leen, especialmente en estos momentos inciertos.

El libro ya ha sido leído por muchas personas, mujeres y hombres, jóvenes y adultos y el resultado ha sido maravilloso. Varios han obtenido copias extras para sus familiares y amigos, y en la temprana edad este libro, ya viajó a varios países y estados de la nación.

Varias cosas aprendí de este gran proyecto que pude terminar, y es que, Dios nos ha dado talentos y destrezas que muchas veces nosotros no las vemos. A veces los demás las pueden notar pero no nosotros.

Hay oportunidades que pueden ser beneficiosas para nuestras vidas, pero no las tomamos por miedo, por falta de tiempo y por tener temor a lo desconocido, y por eso seguimos encerrados en una caja donde nos sentimos confortables. Muchas veces nos detiene el qué dirán de los demás.

Aprendí que si nunca comenzamos y si no somos persistentes, nunca terminaremos ni veremos nada realizado, que lo que no se le pone atención muere, y se desvanece. Aprendí que una jornada de 10,000 millas comienza con la primera milla, y que el entusiasmo, la fe y la esperanza son las mejores amigas que Dios nos dio para llegar a la meta.

Con todo eso en el pensamiento yo pude terminar mi reto y creo que, si tú te concentras en lo que quieres, lo pones en manos de Dios, oras y trabajas consistentemente, tu también llegarás a tu meta.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó