Coronavirus: científicos no saben cómo se propaga cepa más “infectiva”

Coronavirus científicos no saben cómo se propaga cepa más infectiva
La cepa genera "mayores cargas de virus en el tracto nasofaríngeo", detalla el estudio.

Un estudio realizado entre distintas universidades y centros de investigación estadounidenses identificó una cepa del coronavirus que lo hace más infectivo y no saben cómo aumenta su propagación.

La investigación se realizó entre el 5 de marzo y el 11 de mayo de 2020, periodo en el que se produjeron dos olas de COVID-19 generadas en Houston (Texas), una ciudad con 7 millones de habitantes elegida para el estudio.

Los investigadores secuenciaron el genoma de 5,082 cepas del coronavirus SARS-CoV-2, un proceso para identificar la información genética del virus responsable de la COVID-19.

Luego del estudio de las cepas pertenecientes a las dos olas de contagio se pudo determinar que la segunda ola estuvo compuesta en 99.9% por una cepa que ya existía en la primera ola, pero prevaleció ante otras variantes del coronavirus y además incrementa su capacidad de transmitirse. Además, los investigadores informaron: creemos que es difícil explicar el aumento esencialmente simultáneo en la frecuencia de la variante Gly614.

¿Cuál es la cepa?

Para entender mejor los resultados de la investigación debe saberse que el coronavirus es similar a una bola rodeada de protuberancias que en realidad se denominan proteínas espigas que el ayudan a adherirse a la célula.

La cepa mutada tiene una variante en sus espigas que contiene el aminoácido Gly614. Las cepas con la variante de aminoácidos Gly614 en la proteína de pico representaron el 82% de las cepas de SARS-CoV-2 en la ola 1 y el 99,9% en la ola 2, detalla la investigación.

La presencia de aminoácidos Gly614 está asociada a un aumento en la transmisión, infectividad y mayores cargas de virus en el tracto nasofaríngeo, según los resultados.

Prácticamente, todas las cepas de la segunda ola tienen un reemplazo de aminoácido Gly614 en la proteína espiga, un polimorfismo que se ha relacionado con una mayor transmisión e infectividad, reseña el estudio.

Además, la investigación expone que los pacientes de la segunda ola eran significativamente más jóvenes, tenían menos comorbilidades, tenían más probabilidades de ser hispanos / latinos (por reporte propio) y vivían en códigos postales con ingresos medios más bajos.

José Cordero

Periodista y docente venezolano. Licenciado en Comunicación Social de la Universidad de Los Andes, Núcleo Universitario “Rafael Rangel”, donde ahora es profesor de Periodismo Digital.

jcordero@lanoticia.com