De avergonzarse por hablar español al empoderamiento: así fue el voto latino en Carolina del Norte

Voto latino Carolina del Norte 2020
Nikki Valencia promovió el voto en la comunidad latina de NC (Foto: Cortesía)

Nikki Valencia era apenas una niña cuando sintió por primera vez el rechazo. Su tono de piel y su idioma tan distinto al que la mayoría de la población hablaba en Carolina del Norte le causaban vergüenza, debido a las miradas que la perseguían con extrañeza.

La situación se agravó desde antes de las elecciones de 2016, cuando los discursos nacionalistas del entonces candidato a la presidencia Donald Trump recrudecieron el divisionismo de la sociedad estadounidense.

Fue así que tan pronto tuvo oportunidad en las pasadas elecciones, Nikki acudió a hacer valer su derecho a elegir para intentar cambiar ese mundo que la hace sentir tan ajena a través del poder de su voto.

“Fue mi primera vez votando, eso fue súper emocionante y con demasiada adrenalina”, dice Nikki.

“Después de que voté me sentí súper empoderada porque obviamente por primera vez pude ser parte de algo tan grande y tan importante”, agrega.

Votó a nombre de los suyos

Su padre Daniel es de origen costarricense, mientras que su mamá Dorotea nació en México, por lo que el español fue su lengua materna.

Con el tiempo aprendió el inglés en la escuela y con ello, adquirió un arma para su lucha contra la segregación racial.

“La verdad al principio me sentía avergonzada de ser latina, porque yo crecí en una ciudad pequeña que se llama Asheboro y la mayoría de gente ahí son americanos”, confiesa la estudiante de 21 años.

“Yo me sentía avergonzada de ser latina, de diferente color y hablar español”, lamenta.

Y no era para menos, pues tan solo en 2002 —hace apenas 18 años— tras una sentencia del Tribunal Supremo se suprimió en Charlotte y en otros estados del sur el servicio de transporte escolar, garantizado por el Estado Federado, que pretendía acabar con la segregación racial en los colegios. 

“Ahora, ya de grande aprendí que hablar español me hace única de una buena forma, eso me empoderó a ir a votar por mis papás porque ellos no tienen esa voz”, asegura Valencia.

“Mis padres no pueden tener esa voz como otra gente de mi comunidad que no tiene oportunidad de votar. ¡Yo fui a votar por ellos!”, afirma.

Aumenta la población latina

La estudiante de diseño de moda en la universidad de Greensboro es parte de una comunidad latina de Carolina del Norte que ya se acerca a 1,000,000 de personas con 997,000 residentes, lo que representa cerca de un 10 % de la población.

De esa cifra, el 59 % cuenta con ciudadanía estadounidense.

La población latina del estado creció de poco más de 75,000 en 1990 a 800,000 en 2010.

La Oficina del Censo de Estados Unidos estima que entre 2010 y 2018, la población latina de Carolina del Norte creció en 197,000 nuevos residentes, un aumento del 24.6 % más rápido que el crecimiento de esta población a nivel nacional que fue de 18.6 %.

Más de uno de cada cuatro residentes latinos de Carolina del Norte vive en dos condados: Mecklenburg con 148,000 y Wake con 113,000.

Los condados con las siguientes poblaciones latinas más grandes son los de Forsyth con 49,000 habitantes, Guilford con 43,000 y Durham también con 43,000.

En 23 condados de Carolina del Norte, había menos de 1,000 residentes latinos en el censo de 2018.

Según datos oficiales de la Junta Electoral de Carolina del Norte, en 2004 apenas 10,000 personas latinas se registraron para votar en el estado, lo que representa tan solo el 0.2 % del total de inscritos.

Pero en las recientes elecciones, la cifra de latinos registrados ascendió a 228,019, con lo cual en la actualidad un 3.09 % del padrón proviene de la comunidad latina.

Eso quiere decir que se multiplicó por 22 en poco más de 15 años.

Latinos favorecieron a Biden

En las pasadas elecciones, siete de cada 10 votantes latinos apoyaron a la fórmula de Joe Biden y Kamala Harris a nivel nacional.

Los votantes latinos hicieron oír su voz y demostraron una fuerza política poderosa a nivel nacional y local.

Organizaciones como Voto Latino y Move On jugaron un papel trascendental para acercar a los latinos con derecho a voto hacia las urnas.

“Jugamos un papel importante en el registro y la movilización de votantes latinos de baja propensión a las urnas en varios estados indecisos. El 73 % de los que registramos en Voto Latino tenían entre 18 y 39 años”, afirma Danny Friedman, director de Voto Latino.

Ese grupo demográfico más joven fue fundamental para hacer sentir el voto latino, según la organización.

“El 58 % de los que registramos son mujeres latinas. En general, el 54 % de los que la organización registró eran votantes por primera vez y registramos a personas que no votaron en 2016”, abunda.

De acuerdo con un estudio de Carolina Demography, en la comunidad latina de Carolina del Norte el segmento de más rápido crecimiento es la población elegible para votar, es decir, los que que cuentan con la ciudadanía y tienen más de 18 años.

“Me uní a la organización Move On que se dedican a poner un spotlight sobre por qué es bueno votar y hablar de los problemas sociales del país”, cuenta Nikki Valencia.

“Me junté con ellos para motivar a la gente a votar, que ‘no se hagan de la vista gorda’, como se dice en México. Fue un honor trabajar con esa organización”, señala.

Según Edison Research, el 59 % de los votantes latinos de Carolina del Norte optó por Joe Biden, mientras que el 39 % se inclinó por Donald Trump.

Género, dividido

Las cifras, sin embargo, son sustancialmente diferentes si se desagregan entre hombres y mujeres latinas.

Y es que de acuerdo con la encuesta, Trump ganó la elección entre el género masculino de la población latina del estado, que lo votó en una proporción de 54 % frente al 44 % que votó a Biden.

Las mujeres latinas, en cambio, se inclinaron de manera contundente por el candidato demócrata, pues el 73 % votó a Biden, mientras que apenas el 25 % eligió a Donald Trump.

“Estos años con el presidente Trump, creo que todas las comunidades hemos sufrido, sobre todo las de color”, lamenta Nikki Valencia.

“Trump dijo que solo quería dar un año de renovación a los de DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y ojalá Biden pueda darle residencia a los de DACA”, señala la estudiante.

En cuanto a afiliación política se refiere, de los 228,019 latinos registrados en el estado se observa una preferencia demócrata.

El 42 % está afiliado al Partido Demócrata, el 42 % no pertenece a ningún signo político y el 14 % está afiliado al Partido Republicano.

“Cuando salió en las noticias que ganó el presidente Joe Biden, imagina cómo me sentí. Ya es tiempo de que haya cambios en la Casa Blanca, queremos ver —lo digo por mí y por mucha gente que conozco también— cambios, algo nuevo para dreamers y comunidad latina”, pide Nikki Valencia.

Juventud se hizo notar

La opinión de la residente de Asheboro es similar a la de otros jóvenes latinos de Carolina del Norte, quienes claman por una sociedad menos quebrantada y más incluyente.

“Para mí era importante, en realidad sí existen diferencias entre la gente, ¿sabes? Y yo no quiero que eso siga existiendo”, dice Martha González, nacida en Raleigh y de raíces mexicanas.

A Martha, el crujido de la puerta al cerrar la delató. Su madre le había dicho que valía más la pena cuidar la salud en medio de una pandemia que ir a votar cuando ninguno de los candidatos realmente velaría por sus derechos.

Heréndira, la madre, tiene 48 años de los que ha pasado 27 en Estados Unidos, donde llegó en busca de una nueva vida, pero jamás se sintió parte de una sociedad que describe como “fragmentada”.

Pero Martha dista mucho de ese pensamiento y consideró que ejercer su derecho a votar era hacer valer su libertad en busca de un mejor futuro para ambas.

“Nunca había votado por mi edad, pero fue una buena experiencia, el poder hacer escuchar tu voz de alguna forma”, describe.

“Pienso que cada vez somos más latinos aquí y debemos de participar más activamente”, justifica.

En todo el estado, el 9.6 % de la población de Carolina del Norte es latina, aproximadamente la mitad del promedio nacional que ronda el 18.3 %.

Y aunque la población latina es menor en las zonas más rurales, muchos de estos condados han experimentado un crecimiento más acelerado en esta población durante los últimos 28 años.

Como resultado, los residentes latinos comprenden una mayor proporción de la población en muchos condados rurales menos poblados.

En el condado de Duplin, donde radican Martha y Heréndira, por ejemplo, el 23% de los residentes son latinos; mientras que los condados de Sampson (20%), Lee (20%), Greene (16%) y Montgomery (15%) tienen proporciones igualmente altas.

Aumento de votantes latinos marca tendencia

Como Nikki Valencia y Martha González, casi seis de cada 10 latinos que viven en Carolina del Norte son ciudadanos nacidos en Estados Unidos y comprenden el 59 % del total de la comunidad latina ahí.

Entre 2000 y 2010, hubo aumentos en la población latina nacida en Estados Unidos y en el extranjero en Carolina del Norte, aunque la población nacida en Estados Unidos creció más rápidamente.

“Ha habido mucho diálogo político emocionante sobre el lugar del electorado latino en el sur. Pero la historia del electorado latino es nacional”, explica Danny Friedman.

En 2010 se marcó el primer año en que más de la mitad de los residentes latinos de Carolina del Norte nacieron en los Estados Unidos.

Desde hace una década, la población de residentes latinos nacidos en el extranjero no ha aumentado.

En cambio, la población latina del estado ha crecido desde el nacimiento hasta los residentes actuales de Carolina del Norte y desde la inmigración de residentes latinos nacidos en los Estados Unidos de otros estados. Por lo que cada vez su voz se escuchará con mayor fuerza.

“Creo que con Trump como presidente, todo se salió de control y él nunca hizo nada como autoridad, como presidente, no hizo nada para impedirlo. Pienso que con Biden, tengo esperanza de que haya algo nuevo y mejor”, sentencia Nikki Valencia.

Martín Avilés

Periodista mexicano egresado de la EPCSG. Así como Eduardo Galeano y su absoluta falta de talento para jugar al fútbol, ojalá pudiera yo -en algún imposible día de gloria- escribir con el coraje Ryszard Kapuściński, la gracia de Milorad Pavić, la belleza de Gustavo Adolfo Bécquer y la penetración de Slavoj Žižek.

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