Fueron desalojados y tuvieron que llevarse sus casas con ellos, pero estos vecinos ganaron algo a cambio

Fueron desalojados y tuvieron que llevarse sus casas con ellos, pero estos vecinos ganaron algo a cambio

Rosa Sánchez, con Angy de 7 años, la más joven de sus tres hijas, se vio obligada a mudarse de la comunidad de casas móviles de Oakhaven en Matthews el año pasado, cuando los propietarios de la comunidad vendieron el terreno a un desarrollador. Se mudaron a Wingate pero desearon haberse quedado en Matthews, donde amaban su vecindario y sus escuelas.

La casa de tres dormitorios en el parque de casas móviles Oakhaven en Matthews era exactamente lo que Rosa Sánchez necesitaba en el verano : una comunidad segura y a bajo costo con vecinos amables y buenas escuelas.

Aquí, ella y sus tres hijas podrían reconstruir un hogar después de que Sánchez se separó de su esposo.

Los 14,000 que Sánchez pagó por la casa móvil agotaron casi cada centavo que había ahorrado en su trabajo como cocinera en Chick-Fil-A, pero pensó que valía la pena.

Su tranquilidad, duró exactamente una semana.

Ocho días después de mudarse, se enteró de que el parque de casas móviles en Independence Boulevard estaba a punto de venderse a un desarrollador que construiría apartamentos de lujo en la propiedad.

Me hundí en la depresión, dijo Sánchez. Me acababa de separar de mi esposo y apenas me había mudado. Pensé: ¿Qué voy a hacer?

El año siguiente fue borroso para Sánchez y sus vecinos en Oakhaven. Pero al final recibieron más de lo que la mayoría de personas que se encuentran en una situación similar reciben, según expertos en vivienda.

Las 24 familias de la comunidad, la mayoría de las cuales eran latinas y muchas de las cuales habían vivido en la comunidad durante varios años, unieron fuerzas con Héctor Vaca, de la organización comunitaria ActionNC, y líderes de una iglesia local.

Marcharon por las calles realizando un bocinazo para que el público tomara conciencia sobre su difícil situación. Le suplicaron a los comisionados de la ciudad de Matthews que no cambiaran de zona a la propiedad. Además le rogaron a los vendedores y al constructor que no realizaran la venta que los obligaría a desplazarse.

Al final, no pudieron detener la venta. Durante décadas la propiedad pertenecía a una mujer llamada Jane Biggers Overcash, quien había muerto en . Sus herederos ahora vivían fuera de la región y ya no querían tener un parque de casas móviles.

Incluso si la propiedad no se hubiera vendido, había otro inconveniente: el Departamento de Transporte de Carolina del Norte planeaba ampliar la Independence Boulevard. Fueron programadas rampas circulares que cortarían una parte de la propiedad de Oakhaven.

Los comisionados de la Ciudad que escucharon las solicitudes de ayuda de los residentes de Oakhaven en sus reuniones, en el otoño de , dijeron que querían ver a los residentes obtener paquetes de reubicación antes de aprobar una rezonificación. Los propietarios del terreno, la familia Overcash, realizó una oferta: 500 por cada familia.

Los residentes rieron indignados. Ellos pedían 60,000 por cada uno.

Las negociaciones se hicieron de ida y vuelta hasta que se llegó a un acuerdo: el desarrollador de los nuevos apartamentos, una empresa con sede en Florida llamada Bainbridge Corp., y la familia Overcash ofrecerían juntos 8,000 por familia, y Bainbridge proporcionaría a los residentes una lista de posibles lugares para reubicarse.

Había condiciones: las familias tenían que mudarse dentro de los primeros tres meses después del cierre del parque de casas móviles para obtener la mitad del dinero, o 4,000. Cualquiera que se mudara más de tres meses antes del cierre no recibiría nada. Y los 4,000 restantes se darían cuando se mudaran, lo que tenía que ocurrir antes del .

La Ciudad de Matthews no participó en las negociaciones. El comisionado de Matthews, Jeff Miller, dijo en un correo electrónico que no sabía si realmente los comisionados podían o legalmente hubiesen podido, haber rezonificado para que los residentes recibieran un pago. Bainbridge negoció de buena fe, escribió, pidiendo que toda la correspondencia fuera por correo electrónico.

No quería ver que se tomara ventaja de los residentes, escribió Miller. Queríamos crear una situación de ganar-ganar.

Los ejecutivos de Bainbridge Corp. se negaron a hablar con esta periodista para la historia, y nuestros múltiples intentos para comunicarnos con la familia Overcash no tuvieron éxito.

Aunque varias familias obtuvieron los pagos, se vieron excluidas por los altos precios de Mecklenburg. Bainbridge les dio a los residentes un paquete de recursos con una lista de otras 20 comunidades de casas móviles o de alquiler a bajo precio. Sánchez y otros dijeron que se encontraban desanimados con lo que encontraron. En Oakhaven Sanchez pagaba 450 al mes. Otros parques de casas móviles cobran más de 700 por mes. Algunos tenían restricciones de edad de 55 años en adelante. Muchos ya estaban llenos.

Fueron desalojados y tuvieron que llevarse sus casas con ellos, pero estos vecinos ganaron algo a cambio
Rosa Sánchez y su hija de 7 años, Angy, están en su casa en Wingate. Sánchez y sus tres hijas tuvieron que mudarse a Wingate después de que la comunidad de casas móviles de Matthews en la que vivían anteriormente fue vendida a un desarrollador. Sánchez solo había vivido unos días en la comunidad de casas móviles de Matthews cuando supo que probablemente tendría que mudarse.

Sánchez y sus hijas terminaron en una comunidad de casas móviles en Wingate. No están tan contentas con sus nuevas escuelas y su nuevo vecindario como lo estaban en Oakhaven, pero la terrible experiencia fue reveladora, dijo Sánchez.

Perdimos nuestra comunidad en Oakhaven, pero ganamos algo, dijo Sánchez.

Este proceso nos enseñó que tenemos derecho a pedir cosas. Y que hay muchas personas en estas situaciones que son expulsadas sin nada y tienen que perder sus hogares.

¿Qué puedes hacer con esa cantidad de dinero?

Las casas móviles constituyen el 1 de las viviendas en el condado de Mecklenburg, según cifras del Urban Institute de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) en Charlotte. Pero representan el 12.7 del stock de viviendas en todo Carolina del Norte, según un informe de la Escuela de Negocios de la UNC Chapel Hill.

A nivel estatal, aproximadamente dos tercios de las casas móviles están ocupadas por sus dueños. Un tercio de las viviendas están ocupadas por inquilinos. Y la mayoría de las veces, los residentes de parques de casas móviles no son dueños del terreno en la que se encuentran sus viviendas.

Muchos estados brindan ayuda a los residentes de casas móviles si el lugar en donde están cierra:

  • Al menos 15 estados ofrecen asistencia de reubicación, según el grupo de investigación y defensa Prosperity Now. Massachusetts, por ejemplo, requiere que el propietario de un parque de casas móviles que está cerrando una comunidad, le pague a cada residente los costos reales de la mudanza de la casa o el valor del avalúo de la vivienda.
  • En Oregón, el propietario de una comunidad de casas móviles debe pagar a cada familia desplazada entre 6,000 y 8,000 dependiendo del tamaño de la casa móvil.
  • Algunos estados, incluidos Massachusetts, Minnesota y Rhode Island, requieren que los propietarios de comunidades de casas móviles otorguen a los residentes el primer derecho a negarse a una reubicación y a comprar la comunidad antes de venderla a otro comprador.

Carolina del Norte y Carolina del Sur no ofrecen ayuda a los residentes de casas móviles que enfrentan desplazamientos. Carolina del Norte ofreció una vez incentivos fiscales para la venta de una comunidad a sus residentes, pero ese incentivo expiró en , dijo Carolyn Carter, del Centro Nacional de Derecho del Consumidor.

Entonces, si los residentes de un conjunto de casa móviles de Carolina del Norte logran recibir un pago, generalmente lo ganan usando el mismo tipo de recurso público que utilizó Oakhaven, dijo Kate Davidoff, directora de Propiedad de Vivienda a Bajo Precio del grupo de investigación y defensa Prosperity Now.

Y aunque los 8,000 que recibieron los residentes de Oakhaven son mejores que los 500 inicialmente ofrecidos, Davidoff dijo: Creo que el desafío es, ¿qué puedes hacer con esa cantidad de dinero?

Un error común sobre las casas móviles es creer que son móviles. En muchos casos, no lo son.

Las casas móviles construidas antes no se pueden mover debido a las restricciones impuestas por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (las casas móviles más antiguas que esta fecha no cumplen con los códigos de seguridad y eficiencia actuales).

E incluso si una casa móvil se puede mover, como descubrieron los residentes de Oakhaven, simplemente transportarla a un nuevo lugar a menudo cuesta entre 2,000 y 3,000. Completar todas las conexiones e inspecciones requeridas puede llegar a costar otros 10,000 o más.

Doris Wilson, de 71 años, quien es conocida como la abuela por sus vecinos de Oakhaven, dijo que no podía encontrar un lugar adecuado para poner su casa móvil en el condado de Mecklenburg, por lo que la trasladó a la propiedad de su nieta en Pageland. Allí permanece, vacía y desconectada de los servicios eléctricos, de agua o de alcantarillado.

Simplemente transportar la casa a Pageland costó 2,800, dijo Wilson. Costará otros 12,000 conectarla a la electricidad, al agua y a los sistemas sépticos, asegurar las bases y hacer que todo sea inspeccionado.

Wilson vive con los 879 al mes que recibe del Seguro Social por discapacidad, por lo que alquila una habitación en la casa de un amigo mientras consigue una manera de pagar todo eso.

Creo que nos dieron un trato justo (con el acuerdo de los 8,000) pero todos deseamos que hubiera sido más, dijo Wilson. Pero aún así, si no hubiéramos salido y marchado, si no hubiéramos involucrado a la opinión pública, probablemente no hubiéramos llegado a ningún lado.

Una situación aterradora

Fueron desalojados y tuvieron que llevarse sus casas con ellos, pero estos vecinos ganaron algo a cambio
Jessica Moreno, vivía en la comunidad de casas móviles de Oakhaven con su madre y su hermana. Se volvió tan activa en los esfuerzos para abogar por Oakhaven que más tarde fue contratada por el grupo de organización comunitaria ActionNC. Ahora, Moreno aboga por las familias que enfrentan crisis de vivienda como parte del Centro de Recursos de la Organización de Inquilinos de ActionNC.

Jessica Moreno, de 26 años, vivía con su madre y su hermana menor en Oakhaven cuando el parque cerró. Decidieron que querían comprar el terreno en donde se asentaría su casa, para evitar que se repitiese su terrible experiencia en Oakhaven, pero sabían que sería imposible de costear en Matthews.

Fue una situación aterradora, dijo Moreno. No sabíamos a dónde íbamos a ir.

La madre de Moreno buscó en Craigslist y encontró un terreno y una casa móvil en venta en Gastonia por 40,000. Moreno, su madre y la pareja de su madre, juntaron el dinero para comprarla.

Moreno dice que sienten seguridad al saber que su familia no será expulsada por un arrendador, pero la seguridad tiene un precio: más horas en el auto cada semana.

El antiguo trabajo de Moreno, en una empresa de restauración de daños causados por el agua, le quedaba a 15 minutos desde Oakhaven. Ahora maneja 45 minutos para su nuevo empleo en Charlotte, labora para ActionNC, el grupo que ayudó a los residentes de Oakhaven. Se está especializando en defensa de la vivienda, un tema que despertó su interés durante los días de las negociaciones de Oakhaven.

Héctor Vaca, el organizador de ActionNC quien ayudó a movilizar los esfuerzos para ayudar a los residentes de Oakhaven, dijo que las luchas personifican la actual crisis de vivienda del condado: para aquellos con pequeños sueldos, simplemente no hay lugar para mudarse.

Y el costo de la reubicación en las zonas rurales afecta desproporcionadamente a las personas de bajos ingresos. Sin un sistema de tránsito fuerte, ellos asumen el costo del transporte.

Si no tienes transporte, no puedes ir a trabajar. Si no tiene trabajo, no tienes el cheque de pago para que ese automóvil llegue hasta allí, dijo Vaca. Es la idea del huevo o la gallina: ¿cuál necesitas primero?

La comisionada general del condado de Mecklenburg, Pat Cotham, fue a Oakhaven para conocer a los residentes cuando se enteró de que la comunidad estaba lista para ser reconstruida.

Asistió a algunas de las reuniones de los comisionados de la Ciudad de Matthews, y aunque no tenía jurisdicción en el asunto, dijo que quería saber por sí misma el impacto que tendría la rezonificación y la reurbanización del lugar.

No podemos decirle a estos constructores deben hacer esto, sino que se trata de construir relaciones y tratar de resolverlo, y ver si hay alguna ayuda público-privada, dijo Cotham. ¿Qué otros grupos pueden ayudar? ¿Grupos comunitarios? ¿El gobierno? Tiene que haber más personas en la mesa.

Para Rosa Sánchez, el año ha sido para adaptarse a una nueva realidad para ella y sus hijas en Wingate. Pero la experiencia de lo que sucedió en Oakhaven todavía duele.

Es una cosa muy triste. Se llevan a las personas que tienen ingresos más bajos y las expulsan para que vengan personas más ricas, dijo Sánchez.

En todo Charlotte, los alquileres son muy caros, pero la única opción que ha existido para personas como nosotros que no tienen mucho dinero, son los parques de casas móviles. Ahora nos están dejando sin esa opción.


CJC LogoEsta historia fue producida por Charlotte Journalism Collaborative, una asociación de seis compañías de medios que trabajan juntas en un esfuerzo iniciado por Solutions Journalism Network y financiado por The Knight Foundation.

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