Ideas para controlar los arrebatos de ira

Ideas para controlar los arrebatos de ira

La ira es una emoción normal, pero cuando se convierte en arrebato debemos aprender a controlarla. Un mal manejo de la ira es capaz de exponernos a conflictos familiares, legales, laborales o personales.

¿Qué es la ira?

Las personas explosivas generan estados de ira con frecuencia. Son episodios repentinos y en ocasiones se repiten ante la exposición a las situaciones que las activan o hasta sin un desencadenante obvio. En medio del estado de ira la conducta es agresiva y violenta, tanto verbal como físicamente. Herir a otros con las palabras o simplemente lanzar una puerta bajo este estado impulsivo es una reacción de arrebato.

Psicológicamente la ira es la respuesta del cerebro para escapar de un peligro. Su manifestación hace que las personas sientan el corazón acelerado, la respiración se hace profunda y el rostro se torno enrojecido.

¿Dónde nace la ira?

Aparte de ser entonces respuesta a un sentimiento de miedo, la ira también encuentra impulso en la frustración. Una persona con enojo y amargura constantes luce molesta con todo lo que le rodea. Los arrebatos son los que le hacen explotar de manera incluso irracional, con conductas que normalmente no son suyas.

Una de las consecuencias de estallar en ira es el sentimiento de culpabilidad que queda. Es el arrepentimiento de las palabras mal dichas y las acciones físicas que pudieron herir a las personas que amamos. Por eso se hace indispensable reconocer las emociones y estar alejados de la rabia excesiva.

¿Cómo controlar la ira?

El autocontrol es la herramienta principal del manejo de las emociones. El objetivo del manejo de la ira es reducir sus sentimientos emocionales y el despertar fisiológico que provoca (Asociación Americana de Psicología). Algunas ideas que ayudan a controlar la ira son:

  • Practicar la relajación.

Respirar profundo, hacer yoga, darse un baño de agua tibia, son prácticas que les funcionan a algunas personas coléricas.

  • Aprender a escuchar.

Creer que tenemos la razón absoluta y no aceptar la de los otros es una de las formas más frecuentes por las cuales nos molestamos. Aprender a ser empáticos y a escuchar es un paso fundamental para entender que no siempre lo que decimos o pensamos es lo correcto.

  • Gestionar las emociones.

Las personas que acumulan sentimientos son las que estallan cuando llegan al tope.

  • Alejar a las personas tóxicas.

Uno de los enemigos de la ira son las personas que saben cuál es tu punto débil y tratan de llevarte a tus límites. Evítalas!.

  • Aceptar lo logros.

Muchas veces no estamos contentos con lo que somos o lo que logramos. Acumular la actitud de perdedor hace que estemos inconformes y por lo tanto, frustrados por todo lo que hacemos.

  • Reflexionar sobre la ira.

Fuera de los arrebatos debemos analizar lo que ocurrió y encontrar el punto de tratamiento de ese episodio.

  • Buscar ayuda profesional.

Cuando no sea posible controlar la ira con las posibles soluciones mencionadas, una consulta al terapeuta es indispensable.

Jeralí Giménez

Lic. en Comunicación Social. MBA en Mercadeo. CEO de Link BTL. Disfruta de leer y escribir. Madre y esposa agradecida con la vida.

jgimenez@lanoticia.com