Es necesario incluir a los inmigrantes en los planes de ayuda por el Covid-19

Es necesario incluir a los inmigrantes el los planes de ayuda por el Covid-19

Más allá del alarmismo propio de situaciones como la generada por el Covid-19 y de las medidas decretadas a nivel nacional para contener en lo posible el avance del virus, vale la pena detenerse en los sectores que han agregado a su vulnerabilidad habitual una realidad a la que nunca imaginaron enfrentarse.

Inmigrantes son pieza clave

Cualquier ecuación demográfica que se ensaye por estos días para entender la función y la importancia de cada uno de los componentes de una sociedad tan plural, como lo es Estados Unidos, hace ya mucho tiempo —aunque esa realidad quiera negarse ahora e incluso destruirse mediante políticas migratorias oficiales— tiene necesariamente que incluir a sus inmigrantes.

Sí, esos inmigrantes que están en la primera línea, por ejemplo, de la cosecha y procesamiento de alimentos; los que laboran en el sector del cuidado de la salud; los que proveen asistencia personal a enfermos mayores; los que limpian las oficinas y hospitales; los que trabajan en tiendas o restaurantes, entre muchos otros sectores de la economía, formal o informal, que no pueden parar. Es decir, grupos de trabajadores necesarios para el funcionamiento socioeconómico, pero que en estos días han visto reducidas sus actividades y, por ende, sus ingresos, poniendo en peligro su estabilidad no solo económica, sino emocional.

Y hay quienes prefieren no mirar, o mirar hacia otro lado, sobre todo aquellos que han consumido y aceptado el discurso antiinmigrante oficial durante poco más de tres años, en el sentido de que los inmigrantes indocumentados no merecen estar aquí, a pesar de que su mano de obra es utilizada, explotada y mal pagada, además de cumplir con obligaciones fiscales que nunca verán reembolsadas; o incluso quienes utilizan un lenguaje más soez y xenófobo, deshumanizándolos, como lo hizo hace unos días el senador por Kentucky, Rand Paul, quien dijo que los indocumentados no son personas para recibir ayuda alguna durante esta contingencia. Paradójicamente, el legislador fue diagnosticado con coronavirus y obligado a entrar en cuarentena.

Debe haber ayudas

Pero basta ver la forma como los inmigrantes más vulnerables enfrentan este nuevo escollo para darse cuenta del nivel de necesidad en el que se encuentran y las razones por las que se pide inclusión y apoyo para ellos. Sus mayores preocupaciones, por ejemplo, son cumplir con sus obligaciones, desde las más elementales, hasta las más complicadas, pero sobre todo pagar sus cuentas. Es decir, se sienten más preocupados por su situación económica que por contraer el coronavirus.

Ante una crisis de salud pública de gigantescas proporciones como la que se está padeciendo en el mundo entero debido a la pandemia de coronavirus, ni siquiera debería estar en debate quién sí y quién no debe entrar en un paquete de ayuda. Esa discusión, además de obscena e inútil, solo muestra mezquindad y hace ver a quienes se oponen a auxiliar a los inmigrantes en general y a los indocumentados en particular que no solamente no entienden una crisis médica, sino que se colocan de lleno en el capítulo de su propia decadencia moral.

Todos hacemos falta en una crisis como esta, en la que ningún grupo es excepcional. Pero vaya que es el mejor momento de reconocer el aporte de los inmigrantes, documentados o no, mismos que no son ni serán jamás una enfermedad, sino el remedio a muchos de los males que hoy enfrenta no solo Estados Unidos, sino el mundo entero.

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