La unidad puede vencer al miedo

El amor es la medicina que cura el miedo
El amor y la unión son la clave para vencer al miedo

Muchas veces he hablado del miedo como una emoción que paraliza al ser humano en toda forma, le roba de su futuro, destruye su carácter y el carácter de quienes le rodean, pues ellos también son contagiados por el miedo. De allí la importancia de luchar contra el temor y vencer.

Hace unos años estuve en el pueblito de Ranlo, en el condado de Gaston. La comunidad latina que vivía allí estaba sufriendo los atropellos por parte de la policía local, ellos denunciaban acoso, que les decían demasiadas groserías y que habían violado sus derechos humanos.

Uno de esos casos fue el de una familia, cuyos niños fueron obligados a quedarse en el vehículo, encima de una grúa, y a la mamá la dejaron al frente con el conductor. Los niños quedaron traumatizados por esa experiencia, cuando le pregunté al pequeño por qué le dio tanto miedo de la situación, me contestó que a él le parecía que en algún momento el vehículo se iba a resbalar y el entonces caería en la calle con sus otros hermanitos que estaban con él.

Cuando le pregunté a la mamá por qué había permitido esto, ella me contestó que le dio mucho miedo con los policías, quienes ordenaron la acción.

En otra ocasión los oficiales detuvieron a otro conductor al cual no pudieron identificar y el oficial pidió el nombre de su hijo de diez años y escribió la multa en nombre del pequeño. Cuando le pregunté al padre por qué permitió esto, me contestó que tenía miedo de decir algo.

Y así sucesivamente existían un sin número de historias en ese pueblo de cómo todo el mundo, por miedo, no hizo nada y varios años pasaron hasta que alguien ya no pudo más y decidió llamarme para que fuera a ver lo que estaba pasando. Fuimos para allá y hablamos con el Jefe de Policía, quien se comprometió a trabajar para cambiar esta situación.

Sé que hay muchas comunidades que tal vez están sufriendo atropellos, no sólo de las autoridades, sino de muchas personas inescrupulosas que toman ventaja de aquellos que son más vulnerables y abusan de su poder para marginar a los demás. Sin embargo usted tiene dos caminos: seguir siendo víctima toda la vida por causa del miedo, o tomar acción en medio del temor que sienta en su corazón y hacer que las cosas cambien.

Muchos creen que porque yo trabajo con la comunidad y he hablado a favor de las injusticias, que yo no tengo miedo, pues déjeme decirle que me he enfrentado a situaciones que me han causado pavor, pero he aprendido que el miedo es mi enemigo y que lo tengo que vencer, por eso me aseguro de andar con Dios, pues con la confianza en Él y mi fe puesta en su palabra, he vencido y seguiré venciendo al miedo.

La palabra de Dios es la mejor medicina para vencer esa emoción, cuando dice que Dios no nos ha dado un espíritu de miedo sino de dominio propio y de una mente sana.

Yo no sé que esté pasando hoy y que o quien le produce miedo, pero le insto a que se levante, ore a Dios para que enfrente esa situación y actúe a pesar del miedo, como así lo hizo Angélica de Ranlo, y hoy su comunidad está más protegida porque en medio del temor ella tomó acción para detener el abuso con su comunidad.

Maudia Meléndez

Por tres décadas ha servido en su ministerio pastoral y en la organización Jesus Ministry. Presidenta de la Federación de Iglesias Cristianas. Autora del libro: El encuentro que me transformó