Miles de beneficiarios del TPS combaten el COVID-19: merecen residencia permanente

La organización Alianza Américas solicitó la residencia permanente para los miles de titulares del Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés) en Estados Unidos, ya que un nuevo informe reveló que más de 130,000 beneficiarios de este programa están trabajando en la primera línea de defensa en la emergencia por COVID-19.

Un estudio realizado por el Centro para el Progreso Americano (Center for American Progress) publicado el revela que 131,000 beneficiarios de TPS trabajan en industrias como la salud, la industria alimentaria, transporte, entre otras tareas declaradas como esenciales durante la emergencia. Estas personas son parte de la valiente fuerza laboral que pone en riesgo sus vidas para atender a pacientes con COVID-19, y para llevar alimentos y provisiones a los hogares en los estados más afectados por la pandemia, tales como California, Nueva York, Nueva Jersey, Florida, Massachusetts, Maryland y Texas.

Según el informe, al menos 11,600 trabajadores de la salud son beneficiarios del programa TPS, de los cuales 8,100 son asistentes de cuidado de la salud personal y del hogar y asistentes de enfermería. Estos trabajadores de El Salvador, Honduras y Haití trabajan en una industria que ya contaba con una escasez de personal antes de la emergencia y ahora están operando en niveles críticos.

El trabajo que realizan estas personas beneficiarias de TPS es heroico y están haciendo una contribución diaria y tangible a las comunidades en todo Estados Unidos, dijo Oscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas. El sacrificio que estas personas y sus familias están haciendo es ejemplar, especialmente cuando su futuro en este país es incierto.

Oficialmente, el programa TPS para todos los países, con algunas excepciones, finalizó en el cuando la administración Trump consideró que las protecciones que ofrece ya no eran necesarias. Algunas personas beneficiarias habían pasado más de 20 años en el país y formaron familias durante ese tiempo. En respuesta a los desafíos judiciales de las organizaciones de defensa de los inmigrantes, se permitió que el programa continuara temporalmente, aunque podría finalizar en cualquier momento dependiendo de la decisión de una corte de apelaciones de California.

Alianza Américas pidió al Congreso de Estados Unidos y a la Administración Trump que promulgue un cambio en la ley de inmigración, para permitir que las personas beneficiarias de TPS soliciten visas de residencia permanente y les permitan continuar contribuyendo en todos los aspectos de la vida en este país, como lo han estado haciendo por años.

Susana Flores