Solicitudes de indemnización a afroamericanos están aumentando en Carolina del Norte

La aprobación de indemnizaciones para los residentes afroamericanos en Asheville esta semana está siendo imitada con peticiones similares en otras ciudades de Carolina del Norte

Un voto histórico aprobó una iniciativa para las indemnizaciones, una parte de la cual intenta proveer el financiamiento a programas que aumentan las oportunidades de vivienda y trabajo para la gente de raza negra en Asheville.

“Esto es un asunto con el que diversas comunidades en el estado y en el país van tener que lidiar,” dijo Keith Young, uno de dos concejales negros y el proponente de esta petición. “Espero que este tipo de movimientos se difundan no solo en el estado sino por todo el país porque para que esto sea exitoso debe trascender de lo local a lo estatal y nacional.”

A menos de una semana de que la medida fuera aprobada en Asheville, una fuerza especial le pidió al Consejo de la Ciudad de Durham que considerara una indemnización similar. 

Contar con un modelo moderno en marcha, en opinión de los politólogos y expertos en política pública, conlleva a que otras comunidades en Carolina del Norte imiten esta medida, aunque algunos proponentes de las indemnizaciones no están de acuerdo con el modelo que se está utilizando.

Analizando a Asheville 

El 14 de julio, siete miembros del Consejo de la Ciudad de Asheville votaron de manera unánime para aprobar una medida extensa que lo único que no incluye es el pago directo a los residentes negros.

“Fue un momento significativo desde el punto de vista moral,” Young dijo. “La gravedad y la profundidad del momento en el que estamos como país dice mucho sobre quienes representan a estos ciudadanos. No importa si uno está de acuerdo o no, la moralidad de este tema es lo que fue demostrado con ese voto de 7-0.”

Según los líderes de la ciudad, la meta de las indemnizaciones es ayudar a crear riqueza de manera colectiva y para las generaciones de las comunidades negras, quienes han tenido desventajas a lo largo de la historia estadounidense incluyendo la desigualdad en ingresos, educación y salud. 

Como parte de la resolución, la ciudad de aproximadamente 93 mil habitantes (  12% afroamericanos ) está haciendo un pedido para que el gobierno estatal y federal provea el financiamiento de las indemnizaciones.  

“El gobierno federal ha tenido un papel activo en cuanto al maltrato contra la gente negra, entonces debería también tomar un papel diligente para ayudar a reparar el daño”, aseveró Young. “Si este tipo de movimientos continúan, el gobierno va a darse cuenta del beneficio que trae darle calidad de vida y oportunidades igualitarias a cada ciudadano.”

El voto en Asheville viene después de meses de protestas a nivel nacional en contra de la brutalidad policial y el racismo sistémico que fueron provocados por el asesinato de George Floyd a manos de un agente de la policía en Minneapolis.

“Muchos temas relacionados con el racismo nos demuestran todo lo que no hemos alcanzado todavía y el largo camino que nos queda por recorrer con temas como Black Lives Matter o el maltrato contra la minorías en este país,” dijo Emmanuel Oritsejafor, presidente del departamento de ciencias políticas de North Carolina Central University (universidad históricamente negra).

“Puede ser que un modelo local, como el de Asheville, comience a traer ese nivel de conciencia a la vida cotidiana del porqué es importante hablar sobre el racismo y el comportamiento inhumano.”

Otros activistas dicen que la responsabilidad de las indemnizaciones debe recaer en el gobierno federal. 

“Las indemnizaciones de verdad deberían ser pagos en efectivo e inversiones de parte del gobierno federal,” dijo Dawn Paige, fundadora de la división de los Descendientes de la Esclavitud Americana (ADOS) de la zona. ADOS es una organización nacional que “busca reclamar y restaurar el crítico carácter nacional de la identidad y experiencia afroamericana”.

“Lo que se ve a nivel estatal nunca puede llamarse o ser visto como indemnizaciones”, aseguró Paige. “Porque no hay medidas reales incluidas que ayuden a cerrar la brecha existente en cuanto a recursos”.

El gobierno federal es la única entidad con los recursos adecuados para cerrar esa brecha, dijo William Darity, profesor de política pública en Duke University y autor de “From Here to Equality: Reparations for Black Americans in the Twenty-First Century”.

“Si se quisiera equiparar la riqueza de los ciudadanos negros con la cantidad de habitantes afroamericanos, se requerirían de entre $10 a $12 trillones”, dijo Darity. “Si sumaras los presupuestos de los gobiernos estatales y municipales, esto daría $3.1 trillones”.

Paige, quien es descendiente de los esclavos de Warren County, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia también vio problemas con el lenguaje tan amplio de la medida, específicamente con el uso del término “minoría”. Dice que la palabra diluye las medidas de Asheville al aplicar sus esfuerzos a personas de otras razas o a gente negra que no son descendientes de los esclavos. 

“Para nosotros, es evidente que estas medidas no son genuinas porque no fueron las minorías quienes fueron esclavos, solamente la gente negra fue objeto de esclavitud”, narró Paige. 

Según Paige, el logro de la resolución de Asheville en cuanto a que incrementara la propiedad de viviendas y negocios entre los ciudadanos negros, es positivo, pero no constituye una reparación en todo el sentido de la palabra.

Los grupos de minoría en Estados Unidos han sido compensados pocas veces en la historia de más de 245 años del país. 

Oritsejafor dijo que las indemnizaciones para los japoneses-americanos reclutados durante la Segunda Guerra Mundial pueden ser examinados como un caso de estudio en este momento. 

La ley de la Declaración de Evacuación de japoneses-americanos de 1948 ofreció una compensación para la propiedad personal. Más o menos $37 millones fueron pagados a 26,000 personas. Cuarenta años después, el congreso votó para proveer indemnizaciones a cada sobreviviente del confinamiento de los japoneses-americanos, más de $1.6 billones fueron pagados a más de 82,200 personas.

“No hay un tipo de recomendación que pueda solucionarlo todo, pero este puede ser un modelo sistémico que se puede utilizar para comenzar el proceso de indemnizaciones”, contó Oritsejafor. “Es posible que los demás lo imiten ya que provee una referencia y un modelo a seguir.” 

Analizando a Durham

La solicitud de indemnizaciones para los residentes afroamericanos de Durham es una de muchas recomendaciones hechas por un cuerpo especial que discute temas como el racismo sistémico y la violación de los derechos humanos a nivel local. 

“El problema es mucho más profundo y complejo de lo que la gente entiende”, dijo Amryn Smith, miembro del Comité de Economía y Riqueza del Cuerpo Especial de Equidad Racial de Durham. “Las indemnizaciones son tan solo una de muchas maneras con las que se puede intentar reparar el racismo sistémico. Las recomendaciones que hemos dado como comité sólo reflejan una mínima parte de lo que Durham puede hacer para volverse la ciudad que yo se que puede llegar a ser”.

El comité está pidiendo que la ciudad cree un fondo de equidad de riqueza para financiar las indemnizaciones en forma de proyectos que ayuden a disminuir la brecha de la riqueza. Según el documento, las indemnizaciones deberían “afirmar de manera pública el hecho de que las víctimas tienen el derecho a la compensación”.

La recomendación dice que las indemnizaciones “pueden ser pagadas como una manera de compensar las pérdidas sufridas, lo cual ayuda a superar las consecuencias del abuso. También pueden ser orientadas hacia el futuro (proveyendo rehabilitación y una mejor vida para las víctimas) y ayudando a cambiar las causas del abuso”.

El reporte discute específicamente el “plan de Asheville para desarrollar un programa local de indemnizaciones”, y pide que los líderes de Durham se involucren de una manera similar.

Lo que no está especificado en el reporte es la cantidad de recursos que debe ser asignada al fondo de raza y equidad. Tampoco se especifica un monto en el plan de Asheville. 

“Queremos que nuestros líderes piensen en esta cuestión de manera más amplia”, dijo Tia Hall, otra miembro del Comité de Riqueza y Economía. “Si pedimos un millón de dólares hoy, el día de mañana esta misma cantidad puede que no sea tan eficaz en una ciudad que está creciendo como Durhamn. No queremos que el presupuesto del fondo sea limitado. No queremos estar en un lugar fijo y sin movimiento”.

Hall dice que puede ser más eficaz que los líderes le asignen un porcentaje del presupuesto de la ciudad al fondo. Ella quiere que el fondo de ayuda monetaria para la raza y la equidad crezca junto a Durham. 

Aunque las discusiones sobre las indemnizaciones normalmente van asociadas con pagos directos a la gente afectada, Hall dice que este comité no quiso dar esa recomendación a propósito. 

“No queríamos que el fondo estuviese atado a un modelo de caridad específico”, mencionó Hall. “Queremos asegurarnos que la dignidad de la gente receptora de las indemnizaciones se mantenga para poder generar crecimiento de la riqueza de manera colectiva”.

El reporte de más de 60 páginas también incluye recomendaciones para discutir las inequidades en los sistemas legales, de salud pública, de educación y de hogares en Durham. 

“Esto tiene que suceder a nivel local y nacional”, agregó Hall. “Los líderes de nuestras ciudades tienen que presionar para que este trabajo nacional también suceda a nivel local. Tenemos que analizar nuestras ciudades y estados para asegurarnos que hay un compromiso para reparar el daño que se le ha causado a ciertas poblaciones por cientos de años”. 

 

El NC News Intern Corps es un programa del NC Local News Workshop, financiado por el North Carolina Local News Lab Fund y almacenado en Elon University’s School of Communication.

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Marco Quiroz-Gutierrez

Originario de Wake Forest, obtuvo un título en periodismo comercial en la UNC Chapel Hill. Coeditor de The Daily Tar Heel, trabajó como pasante de negocios para The Charlotte Observer.